Pronunciar el nombre de este distrito no es nada fácil, pero perderse por las calles del l’Eixample no suele presentar un problema. Esta zona moderna de Barcelona fue diseñada por el ingeniero Cerdà a mediados del siglo XIX. El caso antiguo creado en la Edad Media ya no podía albergar a todos sus habitantes, por lo que el centro necesitó una extensión (que es lo que su nombre significa en catalán). Su distribución geométrica y las amplias y soleadas calles son un agradable contraste a la sensación de sombra y laberintos que percibimos en las zonas más antiguas de la ciudad.
Imagina que el Passeig de Gràcia fuera como la parte central al abrir un libro y las dos mitades representaran los dos Eixamples. La parte que queda hacia la izquierda, sería l’Eixample de Esquerra. Fue construido algo más tarde que l’Eixample Dreta y el distrito se sitúa entre el Passeig de Gràcia a la derecha, Avenida Diagonal al norte y la Gran Vía de les Corts Catalanes al sur. La zona más concurrida y central de la ciudad – la Plaça Catalunya - queda justo en la esquina derecha de abajo y es un punto ideal para tomar cualquier modo de transporte, incluyendo el autobús que lleva al aeropuerto. A la izquierda nos encontramos con la Plaça de España, que nos lleva a Montjuïc y las Mágicas Fuentes.
Los vecinos de l’Eixample Esquerra
L’Eixample Esquerra se compone de una mezcla de gente. Aquí viven muchos catalanes de clase media, lo que se refleja en la cantidad de supermercados, cines, quioscos y farmacias. La parte del sur se está haciendo un hueco como residencia para la población gay de la ciudad, por lo que a esta zona se le llama ‘Gaixample’. En l’Eixample Esquerra también viven muchos estudiantes que comparten piso y suelen reunirse en las calles que rodean la Plaça de la Universitat. La vida nocturna se vive por todas las calles y el ambiente nunca llega a ser demasiado ruidoso.
Las compras
Si lo que buscáis es salir de compras hasta desmayaros, no quedaréis satisfechos en l’Eixample Esquerra. Aquí encontraréis tiendas de muebles, de ropa de cama y de mascotas. Hay algunas excepciones como Carrer de Pelai o el centro comercial ‘Triangle’ en una esquina de la Plaça Catalunya. Aquí está la tienda FNAC llena de música, libros, ordenadores y toda clase de aparatos y accesorios.
A tan solo un bloque del Passeig de Gràcia está la Rambla de Catalunya, la otra rambla de Barcelona con un ambiente completamente diferente al que conocemos y tanto nos gusta de las Ramblas. También aquí hay una zona peatonal en el medio, pero con sus tiendas de diseño a ambos lados, es un ambiente mucho más sosegado y exclusivo. Está de moda salir de compras o tomar un café aquí. Aprovechad la cercanía al centro comercial Las Arenas, después de ser una plaza de toros durante más de 100 años, ahora os invita al ocio y a las compras. Encontraréis muchísimas tiendas de moda y también un cine con 12 salas. No os perdáis las vistas a 360º desde la terraza superior.
Para comprar alimentos adentraos en el Mercat del Ninot, no tan conocido entre los turistas pero sí entre los barceloneses. Es un típico mercado de Barcelona con sus puestos de pescado fresco, mariscos, carne, frutas y verduras – una experiencia genial si la nevera está vacía y queréis poner a prueba vuestras habilidades en el regateo. Pasad por el Colmado Quilez, dedicado a la venta de delicias para los gourmet como el cava, el azafrán, el caviar y otras especialidades.
Moverse por l’Eixample Esquerra
Éste es un distrito muy central dotado de muchas estaciones de metro y acceso a diferentes líneas. La línea roja cubre la zona sur, y la línea azul 5 hace lo mismo unas calles más hacia el norte. Esta línea os llevará a la Sagrada Familia en solo unas paradas y en la dirección opuesta os llevará a Sants Estació (una de las principales estaciones de trenes de Barcelona).
La distribución de las calles largas y rectas puede resultar un poco homogénea, pero la ventaja es que jamás os perderéis. Conducir por ellas no resulta engorroso y hay aparcamientos subterráneos de pago. Como estaréis en una zona muy central, no tendréis problema en encontrar un taxi y varias líneas de autobuses cubren la zona en diferentes direcciones.
Seguro que visitar las mansiones modernistas del Passeig de Gràcia es lo primero en lo que pensaréis si se trata de actividades culturales, pero l’Eixample Esquerra ofrece mucho más. La Rambla de Catalunya es una elegante calle en la que se puede combinar perfectamente el ir de tiendas con tomar algo en su paseo peatonal. En la Gran Vía están los hermosos edificios de la Universidad de Barcelona, cuyas zonas interiores como los jardines están abiertas al público. También hay varios cines y teatros en la zona. Para descansar del ajetreo de la ciudad, proponemos un paseo por el Parque Joan Miró. Alternando entre arena y zonas verdes, es una zona ideal para pasear al perro, por lo que aquí se pueden ver razas de todo tipo. Aquí está expuesta ‘Dona i Ocell’ (“Mujer y pájaro”).
Lugares de interés cercanos
Dos de los edificios más visitados de l’Eixample Esquerra están en el Passeig de Gràcia y se encuentran uno al lado del otro: son la Casa Batlló, que parece de otro mundo y la Casa Amatller. Casa Batlló es una de las casas diseñadas por el arquitecto catalán Antoni Gaudí que están en el Passeig de Gràcia (la otra es La Pedrera). Es un paradigma del diseño modernista, su fachada recuerda a la piel de un reptil y es especialmente memorable cuando le da el sol y sus chimeneas son una de las imágenes más fotografiadas de Barcelona. Casa Amatller fue diseñada por el arquitecto Puig I Cadalfach y construida para el maestro chocolatero Antoni Amatller.
Los amantes del arte deben visitar la Fundación Antoni Tapies, creada por el artista catalán a mediados de los años ’80 como una muestra del arte contemporáneo. Ahora sirve de centro cultural y museo homenajeando al artista. No te lo pierdas, mira hacia arriba para sorprenderte con ‘Núvol i cadira’ (“Nube y silla”), la polémica construcción que adorna su techo es un revoltijo de alambres que representa el perfil de las nubes. Se le considera el primer edificio modernista de Barcelona.
Salir a comer
En l’Eixample Esquerra hay restaurantes para todos los gustos y bolsillos. El Cinc Sentits cuenta con una estrella Michelín y está en lo alto de la lista. Su secreto es usar los mejores ingredientes para creaciones de cocina contemporánea inspirada en los platos tradicionales de Cataluña. Si podéis gastar un poco más de lo habitual el Tragaluz es un atractivo restaurante escondido en un pequeño callejón del Passeig de Gràcia. Sirven los mejores platos de cocina mediterránea moderna en una preciosa villa del siglo XX.
Un lugar auténtico es La Bodegueta en la Rambla de Catalunya. Podéis disfrutar de la comida en la zona peatonal al aire libre pero el ambiente que se vive dentro del bar no tiene desperdicio; probad las tapas acompañadas por una botella de vino a buen precio. Otra opción muy conocida para tomar tapas es La Flauta, está justo detrás de la Universidad de Barcelona en el Carrer d’Aribau. Si sois vegetarianos probad Amaltea. El restaurante cuenta con más de 20 años de historia y ofrece un ambiente relajado y menú al medio día.
La vida nocturna
L’Eixample Esquerra ofrece muchas opciones de bares y clubes por la cercanía a la universidad y no todos son exclusivamente pensados sólo para estudiantes o el ambiente gay (en las calles Villarroel, Casanova y Consell de Cent encontraréis muchos locales para la comunidad gay). Uno de los clásicos es Espit Chupitos, famoso por ofrecer más de 500 tipos de chupitos – a algunos de ellos incluso les prenden fuego en el bar. Es genial para comenzar la noche. Si disfrutáis tomando cócteles os gustará el Dry Martini, un lugar de culto en Barcelona gracias a la música tranquila, el servicio muy atento y sus espléndidos cócteles (aunque no son baratos). Otro bar de cócteles excelente es el Milano, cercano a la Plaça Catalunya. Aunque su nombre no lo indique ofrece un ambiente cubano y una gran selección de cócteles preparados con profesionalidad y servidos por camareros vestidos con elegancia.
Si aún queréis seguir conociendo la noche de l’Eixample Esquerra, el club Mojito es ideal para disfrutar con la música latina. Durante el día se dan clases de salsa en la planta superior y por la noche, el lugar se convierte en todo un espectáculo de gente moviéndose al ritmo de la salsa, la samba, el merengue y la bachata. Otra institución de l’Eixample es el club La Fira con su excelente zona de baile. Es en realidad una feria con carrusel, espejos y hasta te pueden leer las cartas mientras tomas un vodka con coca-cola.
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