El Gótico – un laberinto de opciones al estilo medieval.

Ambiente en la calle: entretenido, claustrofóbico, pintoresco, turístico, comercial.
Famoso por: la ‘otra’ catedral de Barcelona, callejuelas laberínticas, aquí se encuentran las puertas originales de la ciudad, su interminable vida nocturna.
El Gótico – un laberinto de opciones al estilo medieval.
  • Comenzad la ruta de descubrimiento en la Plaça Nova, donde se encuentran parte de las puertas de la ciudad de los tiempos romanos. El artista catalán Joan Brossa ha dejado su toque personal al presentar el nombre romano de la ciudad en una obra de arte: ‘Barcino’.

    Lugares de interés

    La Catedral La Seu de Barcelona suele encontrarse bastante rápido al pasear por El Gótico, parece que muchas de sus calles nos llevan en esta dirección. Desde lo alto de la fachada neo-gótica nos observan las melancólicas gárgolas. El claustro del siglo XIV es famoso por los 13 gansos que viven aquí y os dará una sensación de estar en otro mundo. Otra famosa iglesia gótica es la de Santa María del Pi con su gran vidriera en forma de rosa. Durante el primer y tercer fin de semana se monta un pequeño mercado rural en la Plaça del Pi donde encontraréis miel y queso de cabra. A la vuelta de la esquina está la pequeña Plaça Sant Josep Oriol, un lugar tranquilo para tomar algo o picar. El ambiente que se respira aquí y por los pintores nos recuerda a Montmartre.

    Las sensaciones cambian drásticamente cuando se llega al centro cívico de la ciudad, la Plaça Sant Jaume. A un lado se encuentra el Palau de la Generalitat (la sede del gobierno de Cataluña) y justo en frente está el ayuntamiento. El histórico barrio judío de Barcelona está a pocos pasos, seguid las señales que muestran su nombre en catalán (‘call’) para visitarlo. Otra plaza que debéis visitar es la pequeña pero notable Plaza Sant Felip Neri. Este lugar inspira tranquilidad a pesar de que los muros que la rodean muestran los agujeros de uno de los peores ataques a la ciudad en su historia.

    Salir a comer

    Lo mejor para elegir el restaurante donde comer es ir tapeando de uno a otro hasta encontrar el que más os guste. Comenzad por la Plaça Reial, donde podréis disfrutar del ambiente y la comida. No os desaniméis por la cola en la puerta del Quinze Nits, va bastante rápida solo queda decidir si la espera por la comida vale la pena. En una cercana callecita encontraréis el Sinatra Restaurant, que ofrece alta cocina a un precio asequible. Las tapas son creativas y el ambiente cuidado con buena música de fondo y decorado temático inspirado en el cine. El restaurante peruano Peimong es más económico, aquí se sirven platos tradicionales acompañados con cerveza local o la especial gaseosa peruana Inca Kola (con aroma a hierba luisa). Trasladaos directamente al Macchu Picchu, con la impresionante imagen del poblado que domina en el local y la divertida música peruana de fondo.

    Salir de copas

    No es fácil elegir entre unos de los mejores bares del distrito, hay muchísimos de diferentes ambientes y estilos. Polaroid es el lugar ideal para recordar la nostalgia de los años 80. Su decorado incluye una figura de ET sobre su bicicleta en tamaño real y reparten palomitas, un lugar de encuentro ideal para comenzar la noche. El Pipa Club es uno de los bares ”secretos” de Barcelona, tendréis que tocar el timbre para entrar. Disfrutad de la música de piano en vivo durante el día y aunque no tenga pista de baile, estar aquí hasta altas horas de la madrugada es una experiencia inolvidable. Y para comenzar con el ambiente de noche, recomendamos tomar un coctel en Sugar, un local con cortinas e iluminación color carmesí. Y para una experiencia extravagante, probad el Bosc de les Fades (‘Bosque de hadas’). Realmente se puede decir que este es un bar único en Barcelona, entre las cascadas y bosques encantados imaginaréis que sois parte de la nueva película de Tolkien.

    La vida nocturna

    En la animada Plaça Reial, encontraréis el Sidecar Factory Club y el Jamboree ambos conocidos por organizar los mejores conciertos en directo del Gótico. Cuando terminan los conciertos, estos locales se convierten en clubs nocturnos en los que se mezcla la gente local y los turistas. El Harlem Jazz Club también ofrece música en directo, sesiones de blues y jazz en un ambiente relajado. Si aún queréis disfrutar de la noche durante horas, el Marula Café cierra a las 6 cada día. Es un nuevo local en la noche de Barcelona pero ya tiene fama por los diferentes DJs que se van turnando para continuar con el ambiente de fiesta hasta el amanecer.

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