El barrio de Sants – tradicional y transgresor.

Ambiente en la calle: independiente, vivo, con un fuerte sentido de comunidad, a veces un poco deslucido.
Famoso por: su gran estación ferroviaria (Estació de Sants), las extrañas formas y las relajantes fuentes del Parc de l'Espanya Industrial, y su fiestas populares anuales en agosto, que intentan superar a las de Gràcia.
El barrio de Sants – tradicional y transgresor.
  • Como área sobre todo residencial, Sants no alberga ninguno de los hitos más importantes de la ciudad, pero en agosto se viste con un derroche de color y de personajes que toman las calles durante las fiestas populares anuales. Su Festa Major viene pisando los talones a la que se celebra en el barrio de Gràcia, y los vecinos de Sants disfrutan -sin apenas disimularlo- compitiendo con sus rivales por el premio al barrio mejor decorado.

    Lugares de interés cercanos

    Dentro del propio Sants, la parte más pintoresca que puedes visitar es el parque de l'Espanya Industrial, muy cerca de la estación de tren. Data de mediados de 1980, y es un espacio extrañamente atractivo, dominado por el lago artificial del centro. Una serie de escalones de piedra salen del agua, como una especie de falso anfiteatro, y es un sitio precioso para sentarse a almorzar o para que los niños jueguen. Deslizarse por la rampa en forma de dragón es una de las actividades que se pueden hacer -para los niños, claro-. Bordeando la periferia del barrio hay varios lugares de interés. Justo al lado de la Plaça d’Espanya encontrarás la entrada a Montjuïc, con el gran espectáculo de la Fuente Mágica y las escaleras mecánicas que conducen al Palacio Nacional, donde se encuentra el museo de arte del MNAC. En la otra dirección está el Camp Nou, para los forofos del fútbol, y hacia L'Eixample Esquerra está el Parc de Joan Miró, presidido por el emblemático “Dona i Ocell”, “Mujer y pájaro.”

    Comer fuera

    En Sants, los restaurantes tienden a ser en su mayoría de cocina catalana, aunque también hay algunos buenos lugares italianos y mexicanos. Una buena opción para una cena romántica es Blau, en la calle Tenor Masini. Es un espacio pequeño e íntimo, con manteles blancos almidonados, que ofrece un servicio excepcionalmente amable. Si vas en grupo, puedes probar la Taverna La Parra, que está en una calle paralela a la calle principal, Creu Coberta. Con su terraza de parras y toneles de vino, tiene un ambiente acogedor y auténticamente catalán, con una cocina bastante buena. En la calle Galileu encontrarás Atica, cuyo menú es delicioso y asequible. Desde fuera no parece gran cosa, pero la comida es estupenda, con una sorprendente y creativa selección de platos.

    Vida nocturna

    Sants no es famoso por su vida nocturna, pero hay muchos clubes donde escoger en el cercano Eixample Esquerra. Dentro de Sants, la pequeña Plaça d’Osca se está haciendo un nombre alternativo, es un lugar muy agradable para tomar una copa en sus cafeterías y bares al aire libre. Si te apetece ir a un club no muy lejos de tu hotel o apartamento, tienes el Privilege, en el Carrer de Tarragona. Siguiendo a su homólogo de Ibiza, es un lugar estupendo para oír música house.

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