Se ha hablado mucho de la clase obrera de Sants, de sus raíces, y ciertamente los restos de la herencia industrial del siglo XIX aún pueden verse hoy en día. A menos que se conozca su pasado de fábricas textiles y colonias para trabajadores, es difícil darse cuenta. En su mayor parte, Sants, - que una vez fue un pueblo totalmente independiente de Barcelona - es moderno, con una combinación de viviendas y comercios. No es uno de los barrios más bonitos de la ciudad, pero es accesible, muy bien comunicado por transporte público, a veces modernista y, sobre todo, auténticamente catalán.
Orientación
En el mapa, el barrio de Sants forma un cuadrado casi perfecto. La Gran Vía y la calle de Tarragona son dos de sus límites, y los otros dos son la Avenida de Madrid y la Riera Blanca. La gran estación de tren, -con un nombre muy adecuado, Estació de Sants- es el primer punto de referencia del barrio, y el Carrer de Sants (que más tarde se convierte en Creu Coberta) es la calle principal. Ésta cruza en diagonal la zona hasta la Plaça d’Espanya, y es la calle comercial más importante del barrio. En la encrucijada de la Plaça de Sants, con su estación de metro, hay una pequeña zona ajardinada.
Los barrios vecinos son la parte izquierda de l'Eixample, y Les Corts, con el impresionante campo del FC Barcelona, el Camp Nou, y la zona verde de Montjuïc, donde se encuentran las instalaciones olímpicas y un teleférico que llega hasta el puerto viejo.
Conoce a tus vecinos
Los residentes de Sants son típicamente de inclinaciones nacionalistas y socialistas. Verás la bandera de Cataluña y del Barça ondeando en bastantes balcones. Las manifestaciones de protesta de los "indignados" –que empezaron en mayo de 2011- tuvieron un fuerte apoyo en este barrio, ya que la tradicional población de obreros pidió sumar sus voces al movimiento. Los extranjeros no suelen instalarse en las calles de Sants, aunque es posible que veas kebabs, comida para llevar, o restaurantes chinos por el barrio.
El área tiene unos cuantos buenos hoteles, por lo que también puedes encontrar visitantes caminando con su equipaje, o gente que viaja por negocios o para asistir a alguna conferencia o feria en la cercana Fira de Montjuïc. Pero por lo general, Sants no es un barrio turístico. Si alquilas un apartamento aquí, seguramente vivirás al lado de barceloneses y en su entorno familiar.
Opciones para ir de compras
En la zona hay muchas tiendas, especialmente a lo largo de la calle de Sants, donde encontrarás zapaterías, moda de calidad y no muy cara, artículos para el hogar, así como toda clase de alimentos esenciales. Para los productos frescos está el mercado de Hostafrancs, una versión menos bulliciosa del mercado de la Boqueria de las Ramblas. Se encuentra de todo, desde jamones a merluza y melones de dulce sabor. Es una buena manera de ir de compras al auténtico estilo catalán.
Para compras más convencionales está la gran plaza de toros de Las Arenas, convertida en centro comercial, justamente en una esquina de la Plaça d’Espanya. Tiene tiendas de moda y calzado, un supermercado en el sótano, y un cine y restaurantes en la planta superior, desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica de la ciudad.
Cómo desplazarse
El mayor centro de transporte público de la zona es la Estació de Sants, que también está conectada con la estación de metro de Sants. Desde esa estación ferroviaria salen trenes nacionales e internacionales, y si vas a venir a Barcelona en tren, probablemente llegarás a esa estación. Desde ahí se puede coger un tren de alta velocidad –el AVE- hacia Madrid, o un tren regional para ir a lugares como Sitges o Tarragona para una excursión de un día. También puedes coger el tren directo al aeropuerto barcelonés de El Prat.
Además, los promotores del metro han sido generosos con Sants. Justamente en medio, está la estación Plaça de Sants con las líneas azul y roja, desde donde se puede ir directamente a la Sagrada Familia o a la Plaça de Catalunya. Las paradas de metro de Badal, Mercat Nou y Hostafrancs están también dentro del distrito. Orientarse yendo a pie es bastante sencillo, con los puntos de referencia de la Gran Vía que está al final del largo Carrer de Sants, que se convierte antes en Creu Coberta y corta el área en diagonal. La zona también cuenta con múltiples rutas de autobuses urbanos.
Como área sobre todo residencial, Sants no alberga ninguno de los hitos más importantes de la ciudad, pero en agosto se viste con un derroche de color y de personajes que toman las calles durante las fiestas populares anuales. Su Festa Major viene pisando los talones a la que se celebra en el barrio de Gràcia, y los vecinos de Sants disfrutan -sin apenas disimularlo- compitiendo con sus rivales por el premio al barrio mejor decorado.
Lugares de interés cercanos
Dentro del propio Sants, la parte más pintoresca que puedes visitar es el parque de l'Espanya Industrial, muy cerca de la estación de tren. Data de mediados de 1980, y es un espacio extrañamente atractivo, dominado por el lago artificial del centro. Una serie de escalones de piedra salen del agua, como una especie de falso anfiteatro, y es un sitio precioso para sentarse a almorzar o para que los niños jueguen. Deslizarse por la rampa en forma de dragón es una de las actividades que se pueden hacer -para los niños, claro-.
Bordeando la periferia del barrio hay varios lugares de interés. Justo al lado de la Plaça d’Espanya encontrarás la entrada a Montjuïc, con el gran espectáculo de la Fuente Mágica y las escaleras mecánicas que conducen al Palacio Nacional, donde se encuentra el museo de arte del MNAC. En la otra dirección está el Camp Nou, para los forofos del fútbol, y hacia L'Eixample Esquerra está el Parc de Joan Miró, presidido por el emblemático “Dona i Ocell”, “Mujer y pájaro.”
Comer fuera
En Sants, los restaurantes tienden a ser en su mayoría de cocina catalana, aunque también hay algunos buenos lugares italianos y mexicanos. Una buena opción para una cena romántica es Blau, en la calle Tenor Masini. Es un espacio pequeño e íntimo, con manteles blancos almidonados, que ofrece un servicio excepcionalmente amable. Si vas en grupo, puedes probar la Taverna La Parra, que está en una calle paralela a la calle principal, Creu Coberta. Con su terraza de parras y toneles de vino, tiene un ambiente acogedor y auténticamente catalán, con una cocina bastante buena. En la calle Galileu encontrarás Atica, cuyo menú es delicioso y asequible. Desde fuera no parece gran cosa, pero la comida es estupenda, con una sorprendente y creativa selección de platos.
Vida nocturna
Sants no es famoso por su vida nocturna, pero hay muchos clubes donde escoger en el cercano Eixample Esquerra. Dentro de Sants, la pequeña Plaça d’Osca se está haciendo un nombre alternativo, es un lugar muy agradable para tomar una copa en sus cafeterías y bares al aire libre. Si te apetece ir a un club no muy lejos de tu hotel o apartamento, tienes el Privilege, en el Carrer de Tarragona. Siguiendo a su homólogo de Ibiza, es un lugar estupendo para oír música house.
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